jueves, 8 de junio de 2017

Papá, mamá: ¡eres importante!


Fuente: http://imagenpng.com/imagenes-cruz-png/; 
https://carmenelenamedina.wordpress.com/la-familia-como-promotora-de-lectura/




De las preocupaciones más frecuentes en el corazón de cualquier padre son sus hijos. En el caso de la familia Cristiana – por lo general – surgen otras preocupaciones adicionales: “¿Mis hijos amarán a Dios cuando dejen de ser niños? ¿Cómo puedo lograr que mis hijos se conviertan a Cristo? ¿Qué necesito para ayudar a mis hijos en su caminar de fe?



Papá, mamá: ¡eres importante!


Algo común en nuestros hijos es “la fe prestada.” La fe prestada no es más que la imitación de actos eclesiásticos (orar, leer Biblia, ir a retiros, etcétra.) y utilizan la fe de los padres para decir que son Cristianos, mientras que ellos no necesariamente han profundizado en su fe.

La señal número uno de una “fe prestada” es que los niños hacen pocas – si alguna – preguntas sobre lo que creen. Esto significa que no son retados a profundizar en su fe, por lo cual nunca la cuestionan. El problema de esto se hace evidente en los años de su juventud.

Si nosotros como padres no retamos a nuestros hijos a profundizar en su fe, el mundo los retará a abandonarla.

Hay un artículo que habla sobre los jóvenes en la iglesia y denota las tres carácterísticas más importantes de los jóvenes que permanecen en la iglesia:

– Se convierten

Hay un momento definitivo donde reconocen a Jesús como su Salvador, no la sensación de que “he sido cristiano(a) toda vida.”

– Son entrenados, no entretenidos

Se toma tiempo para aprender a orar, a leer la Biblia y a tocar temas difíciles. No van a la iglesia a sólo estar con sus amigos, sino que van a aprender a cómo servir a Dios, a ser líderes y a pensar.

– Los padres son quiénes les predican en Evangelio a sus hijos

La realidad del pecado y la necesidad de un Salvador no viene de alguien ajeno, sino de alguien que los ama, los cuida y genuinamente se preocupa por ellos.

La idea aquí no es sólo que los niños oren y lean Biblia con sus padres, sino que aprendan a hacerlo por su cuenta.


Author: Verdad Fe.com
Article title: 30 preguntas que todo padre Cristiano debe saber contestar
Website title: Verdadyfe.com
URL: https://verdadyfe.com/2014/07/30/padres/

viernes, 12 de mayo de 2017

Qué dice la Biblia acerca de ser una madre cristiana?

Fuente: elrinconsitodeamor.blogspot.com.co
Fuente: elrinconsitodeamor.blogspot.com.co

Mayo, considerado en Colombia como el mes de celebración para las madres; regalos,almuerzos paseos son algunos de los presentes que nuestras madres reciben en representación de nuestro amor, pero, qué nos dice la biblia sobre este rol que algunas mujeres han aceptado, qué es lo que Dios espera que represente una madre cristiana?.

A continuación les comparto un articulo de interés para reflexionar sobre el papel que tiene la madre (y los padres) en la vida de sus hijos dentro del contexto cristiano.... NOTA: aplicable también para la vida diaria.


"¿Qué dice la Biblia acerca de ser una madre cristiana?"

Fuente: www.gotquestions.org


El ser una madre, es un papel muy importante que el Señor elige otorgar a muchas mujeres. Se dice que las madres deben amar a sus hijos. En Tito 2:4-5 leemos, “… que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.” En Isaías 49:15 la Biblia dice, “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre?” ¿Cuándo comienza la maternidad?

Los hijos son un regalo del Señor (Salmo 127:3-5). En Tito 2:4, aparece la palabra griega “phileoteknos”. Esta palabra representa una clase especial de “amor materno.” La idea que se desprende de esta palabra es la de “preferir” a nuestros hijos, “cuidar” de ellos, “alimentarlos”, “abrazarlos con amor”, “cubrir sus necesidades”, “entablar una tierna relación” a cada uno como si fuera el único salido de la mano de Dios. Se nos manda en la Escritura el ver el “amor materno” como nuestra responsabilidad. En la Palabra de Dios se les ordena tanto a las madres como a los padres, llevar a cabo varias cosas en la vida de sus hijos:
  • Estando disponibles – mañana, tarde y noche (Deuteronomio 6:6-7)
  • Involucrándose - interactuando, acordando, pensando y procesando la vida juntos (Efesios 6:4)
  • Enseñándoles – con las Escrituras, el punto de vista bíblico del mundo (Salmo 78:5-6, Deuteronomio 4:10; Efesios 6:4)
  • Entrenándoles – ayudando al niño a desarrollar sus habilidades y descubrir su potencial (Proverbios 22:6)
  • Disciplinándoles – Enseñándoles en el temor de Dios, señalándoles sus límites en forma consistente, amorosa y firme (Efesios 6:4; Hebreos 12:5-11, Proverbios 13:24, 19:18, 22:15, 23:13-14; 29:15-17)
  • Nutriéndoles – Proveyendo un ambiente de constante soporte verbal, libertad de fallar, aceptación, afecto y amor incondicional (Tito 2:4; 2 Timoteo 1:7; Efesios 4:29-32, 5:1-2; Gálatas 5:22; 1 Pedro 3:8-9)
  • Moldeándolos con integridad – Viviendo lo que enseñes, siendo un modelo mediante el cual un niño pueda aprender, “captando” la esencia de una vida piadosa (Deuteronomio 4:9, 15, 23; Proverbios 10:9, 11:3; Salmo 37:18, 37).

La Biblia nunca ordena que todas las mujeres deban ser madres. Sin embargo, dice que aquellas que son bendecidas para ser madres, deben tomar seriamente esa responsabilidad. Las madres deben tener un único y crucial importante papel en la vida de sus hijos. La maternidad no es un trabajo o tarea desagradable. Al igual que una madre lleva a su bebé durante el embarazo, y alimenta y cuida de niño durante su infancia, así también las madres juegan un constante papel en las vidas de sus niños, adolescentes y jóvenes adultos, y aún cuando llegan a la edad madura. Mientras que el papel de la maternidad debe cambiar y desarrollarse – el amor, el cuidado, la educación y el ánimo que da una madre, nunca debe terminar.

miércoles, 12 de abril de 2017

Tiempo de adoración





Hola a todos:

A continuación les comparto una lista de reproducción con canciones hermosas para adorar y alabar a Dios, Tiempo de adoración (click en el enlace)espero que la disfruten.

martes, 11 de abril de 2017

"Dejad a los niños venid a mi" Lucas 18:16

Fuente: Facebook, centro de psicología familiar
Fuente: Facebook, centro de psicología familiar

Estamos en el mes de Abril, en el cual Colombia se celebra el "mes de los niños",  Es importante como padres asumir un rol que ejemplifique la nueva vida que hemos aceptado por medio de Jesucristo.


A continuación les comparto un estudio muy práctico para que entendamos por qué es importante dejar que los niños conozcan a nuestro Salvador.


Jesús bendice a los niños. Marcos 10:13-16

Fuente: escuelabiblica.com



(Marcos 10:13-16) "Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban. Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía."

Introducción


Podría parecer que este incidente no guarda relación con el contexto, pero no es así.

Por un lado, el Señor acababa de hablar acerca del matrimonio y el divorcio, y sin duda, en estas decisiones de los adultos, los niños no siempre son tenidos en consideración y suelen ser los grandes perjudicados, por lo tanto, no es de extrañar que el Señor dirigiera la atención de los discípulos hacia ellos.

Pero por otro lado, el Señor también había estado hablado de los niños en los pasajes anteriores (Mr 9:33-37) (Mr 9:42). Allí se había referido a ellos para ilustrar la forma en la que se debía recibir a un sencillo discípulo, y más tarde hizo una seria advertencia sobre la posibilidad de hacerlos tropezar.


"Y le presentaban niños a Jesús para que los tocase"


En principio, esta escena nos dice mucho acerca de la clase de persona que era Jesús y del cariño que sentía por los niños. No cabe duda de que los padres le conocían bien y se sintieron con toda la libertad de traerle sus niños. Leyendo los Evangelios, percibimos constantemente que Jesús no era alguien distante que marcaba las diferencias con las personas sencillas o humildes. Por el contrario, su forma de ser y comportarse invitaba a todos a ir a él. Y por supuesto, podemos estar seguros de que él no era como esos políticos o líderes religiosos a quienes sus asesores de imagen les han dicho que es muy conveniente que de vez en cuando se dejen fotografiar con un niño en brazos, o acercándose a alguna persona necesitada o desvalida. En el Señor Jesucristo todo esto era completamente natural. Ya hemos dicho que Jesús era alguien cercano, pero ahora debemos preguntarnos por qué le traían aquellos niños.
  • No parece que tuvieran ninguna enfermedad por la que necesitaran de sus cuidados especiales.
  • Tampoco se los presentaban para que les enseñara.
  • Parece que su deseo era que pusiera sobre ellos sus manos mientras rogaba la bendición del Padre (Mt 19:13).
¡Qué importante es presentar a los niños a Jesús! No podemos olvidar las terribles prácticas paganas en las que los padres entregaban sus hijos a Moloc en sacrificio (Jer 32:35). Por supuesto, en nuestro mundo sofisticado ya no se hacen ese tipo de barbaridades, pero desgraciadamente se hacen otras muy parecidas, y es muy doloroso ver cómo para dar culto a las nuevas divinidades (dinero, sexo, diversión, bienestar) se siguen sacrificando cada año millones de niños por medio del aborto. Y en una sociedad tan permisiva como la nuestra, ¿a quién entregaremos nuestros hijos? Lo cierto es que como padres nos da miedo que puedan ser llevados por este mundo perdido. ¿A quién podemos llevárselos sino a Jesús? Sólo él puede solucionar sus necesidades espirituales y también todas las demás (énfasis añadido).

"Los discípulos reprendían a los que los presentaban"


Pero tristemente, una vez más los discípulos volvieron a intervenir marcando distancias y alejando a las personas sencillas. Parecía que nunca iban a aprender, y esto a pesar de las claras enseñanzas del Señor en relación a este asunto:
(Mr 9:36-37) "Y tomó a un niño, y lo puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dijo: El que reciba en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que a mí me recibe, no me recibe a mí sino al que me envió."
¿Por qué razón adoptaron los discípulos esta actitud?

  • Evidentemente, tenían una impresión equivocada de la dignidad del Señor, y tal vez pensaban que se vería perjudicada si se trataba con los niños. Así que decidieron actuar como si fueran una especie de "guardaespaldas" que le protegían de visitas inadecuadas.
  • Probablemente también creyeron que el Maestro no tenía tiempo para estos pequeños, puesto que tenía cosas mucho más importantes que hacer. No olvidemos que ellos estaban pensando en llegar a Jerusalén para que Jesús estableciera su reino allí inmediatamente (Lc 19:11), y en tales circunstancias, no debía entretenerse con este tipo de personas sin relevancia social y que nada podían aportar a su causa.
  • En cualquier caso, lo que queda claro es que para ellos los niños no eran demasiado importantes. Tal vez pensaban que ese tipo de "criaturas" siempre hacen mucho alboroto con sus llantos, gritos y risas, y que eso sólo sirve para distraer a las personas que tienen interés por escuchar. Es decir, para los discípulos, los niños eran una molestia innecesaria que querían evitar. Al fin y al cabo, pensaban ellos, el reino de Dios es una cosa de adultos.
En la actitud de los discípulos que Jesús reprendió, tenemos también una clara advertencia para todos nosotros. Porque es fácil caer en la tentación de pensar que en la "obra cristiana" debemos dirigir nuestra atención hacia las "personas importantes" de este mundo, que son las que realmente nos pueden ayudar. Pero esto es una terrible equivocación. En ninguna otra parte hay más futuro que en un niño, primeramente porque tienen toda la vida por delante, y también porque son fácilmente moldeables, a diferencia de las personas adultas en las que se han arraigado muchos hábitos que sólo con muchas dificultades lograrán dejar (énfasis añadido). Además, como cristianos, somos exhortados a no hacer diferencias de personas dentro de la iglesia cristiana, porque para Dios no hay ninguna persona más importante que otra, puesto que él ha pagado el mismo precio para salvarnos a todos. (énfasis añadido)
(Stg 2:1-5) "Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos? Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?"

"Viéndolo Jesús, se indigno"


Inmediatamente el Señor dejó claro que su postura era completamente diferente a la de sus discípulos.

En el Señor podemos ver constantemente juntos su amor y su indignación. No podía ser de otra manera: si amaba profunda y tiernamente a esos niños y a sus padres, necesariamente tendría que mostrar su profundo desacuerdo con la actitud de los discípulos que querían alejar a esos niños de él.

Esto nos recuerda que ambas emociones pueden ser completamente santas. Nuestro problema como seres humanos caídos es que difícilmente llegamos a amar lo que Dios ama y a odiar lo que él odia, ni tampoco a hacerlo con la intensidad que él lo hace. Pero no debemos olvidar que en la santidad tienen que estar presentes ambas reacciones.
(Stg 4:4) "¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios."

"Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis"



Aunque el Señor se dirigía hacia Jerusalén en donde le esperaba la Cruz, y a pesar de toda la tensión que esto generaba en él, esto no le impidió detenerse para tomar a esos niños en sus brazos y sonreírles de corazón mientras oraba por ellos y los bendecía.

Por lo tanto, con su indignación puso de relieve que en el Reino de Dios es una obra de la mayor importancia el llevar a los niños a los pies de Jesús. Algunos pueden pensar como los discípulos, que los niños no se enteran de nada y que lo único que hacen es dar guerra y molestar, pero nunca debemos olvidar que todo aquello que oyen y ven en los primeros años de sus vidas, les ayudará a formar su carácter y difícilmente lo olvidarán.
(Pr 22:6) "Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él."
Por otro lado, no debemos olvidar tampoco que los niños tienen necesidades espirituales y que nunca es pronto para empezar a guiarlos a Cristo. Todos hemos conocido a niños pequeños que han tomado la decisión de entregar sus vidas al Señor y muchos años después todavía le seguían con fidelidad en sus caminos.
Tal vez nos tengamos que preguntar cómo es posible impedir a un niño ir a Jesús.
  • Evidentemente, los discípulos no querían que se acercaran al lugar donde Jesús estaba enseñando. Así que podríamos decir que de la misma manera, todos aquellos padres que no llevan a sus hijos a la iglesia para escuchar la Palabra de Dios, están incurriendo en un pecado similar.
  • Pero no debemos olvidar que no es sólo en la iglesia donde el niño debe aprender del Señor, esto debe ser complementado constantemente por la enseñanza en el hogar (énfasis añadido). Desgraciadamente, en algunas ocasiones hemos oído de jóvenes que se niegan a ir a la iglesia porque no han visto una actitud coherente en sus propios padres, y les acusan de hipocresía, de tener un comportamiento completamente diferente en la casa y en la iglesia. Este tipo de actitudes es una forma grave de alejar a los niños del Señor.

"Porque de los tales es el reino de Dios"


En el mundo antiguo, ni los filósofos griegos, ni los rabinos judíos concedían importancia a los niños, pero el Señor los trató de una forma totalmente diferente. Él veía en los niños manifestaciones de sencillez, humildad y fe que echaba de menos en los mayores.

Por supuesto, esta frase del Señor no quiere decir que los niños no tengan pecado, pero dado que no han llegado al uso de razón y no han sido rebeldes a la Palabra, son cobijados bajo la sangre de Cristo.

"El que no reciba el reino de Dios como un niño"


El Señor no precisó cuáles eran las cualidades de los niños en las que estaba pensando cuando hizo esta afirmación. En cualquier caso, como hemos señalado más arriba, no estaba apuntando a que los niños no tengan pecado y sean puros, ni se trata tampoco de cualidades como la sinceridad, honestidad o generosidad, puesto que no es difícil ver en los niños actitudes muy egoístas o envidiosas.

Pero hay otras otras características que son propias de los niños y que los adultos hemos perdido. Por ejemplo, su confianza, dependencia, el hecho de que se dejan guiar y son moldeables. Podríamos resumirlo diciendo que un niño normalmente cree lo que se le dice y se entrega a ello.

Precisamente estas son las características imprescindibles para entrar en el Reino de Dios: darnos cuenta de nuestra necesidad, de que no somos autosuficientes, que necesitamos ayuda, y por lo tanto, confiar en la Palabra de Dios y entregarle nuestras vidas a Cristo para que a partir de ahí seamos guiados por él.

Los niños siempre esperan que sus padres les van a dar lo que necesitan, nunca piensan que tienen que pagarlo. Por el contrario, un adulto razona de otra manera, creyendo que todo lo tiene que pagar, que se lo debe ganar. Pero cuando acudimos a Cristo debemos tener la mentalidad de un niño, porque el Evangelio se recibe por gracia, no se gana por méritos. Las actitudes orgullosas de los fariseos y sus exigencias eran un impedimento para entrar en el Reino de Dios.

"Y tomándolos en los brazos, los bendecía"


¿En qué consistió esta bendición del Señor a los niños?

Según Mateo, los padres que presentaban los niños esperaban que Jesús orase por ellos y Marcos nos dice que los bendecía. Suponemos que el Señor estaba pidiendo la bendición del Padre para estos niños.

Sin duda, con el tiempo, aquellos padres contarían a sus niños, o tal vez ellos mismos se acordarían, que cuando aun eran pequeños el Señor Jesucristo ya los amaba y oró por ellos. Esto sería muy alentador para ellos cuando tuvieran que enfrentar las dificultades de la vida.

Circuncisión, bautismo y presentación de niños


Debemos ser cuidadosos para no confundir lo que Jesús hizo con estos niños con la práctica de la circuncisión que los judíos debían llevar a cabo con los niños recién nacidos (Lv 12:1-8) (Lc 2:21-22).

Tampoco se refiere al bautismo de niños que practica la iglesia católica. Evidentemente, tal práctica no tiene nada que ver con lo que Jesús hizo en ese pasaje con estos niños. Por otro lado, en los pasajes donde sí se habla del bautismo cristiano, nunca encontramos tal práctica aplicada a niños, puesto que el requisito fundamental para ser bautizados era la fe, y un niño de pocos días no puede entender el Evangelio para así poderlo aceptar.

Por otro lado, dentro de algunas iglesia evangélicas se realiza lo que se conoce como la "presentación de niños". Esto es algo muy sencillo que carece de carácter sacramental. Los padres llevan a su recién nacido al templo para que el pastor y la congregación oren por él, dando gracias al Señor por el hijo que él les ha dado, y pidiendo su bendición y cuidado. Al mismo tiempo, también se ora por los padres para que lo sepan guiar sabiamente en los caminos del Señor. Luego se le pide a la congregación que asuman también su responsabilidad en ayudar a ese niño a conocer al Señor. Creemos que tal práctica no está lejos de lo que el Señor hizo en esta ocasión. En cualquier caso, aquí no encontramos ningún mandamiento concreto que la iglesia tenga que practicar con los niños, por lo tanto, tendremos que tener mucho cuidado en no hacer de esto un "sacramento" o un acto religioso con regalos y fiesta incluida. Fundamentalmente, lo que nos enseña es cuál debe ser nuestra actitud hacia los niños, y tal vez, cómo podemos canalizarla.

jueves, 30 de marzo de 2017

La Mujer vs La Biblia

Hola a todos,

Ya estamos finalizando el mes de la Mujer, tuvimos una linda actividad en la que participó una gran parte de la comunidad femenina de nuestra congregación. Click aquí para ver galería. 

El día de hoy les queremos compartir un articulo muy interesante sobre el rol de la mujer en la biblia, esperamos que los disfruten y lo compartan.

La Mujer vs La Biblia

Publicado el mayo 19, 2013 por Verdad y Fe.com


Por alguna razón hay personas que atacan la moralidad de Dios y/o la inspiración de la Biblia utilizando un punto particular: las expresiones sobre la mujer dentro de la Biblia.



Sin embargo, ¿es cierto que el trato bíblico de la mujer presenta un código de ética inmoral y falsifica la idea de que la Biblia fue inspirada por un Creador perfectamente moral? Absolutamente no.

“La Biblia es un libro por y para hombres. Las mujeres son criaturas secundarias y usualmente inferiores.” (Charles Templeton, “Farewell to God”)
“Una prueba consistente de que la religión es antropomórfica e inventada por el hombre puede ser encontrada en el hecho de que es hecha por el hombre, en el sentido masculino. El Antiguo Testamento, como lo llaman los Cristianos de forma condescendiente, tiene a la mujer como clonada del hombre para su uso y bienestar. El Nuevo Testamento tiene a San Pablo expresando aprensión y desprecio hacia la mujer.” (Christopher Hitchins)
Estas citas tienden a reflejar el sentimiento común que tienen los opositores al Cristianismo sobre lo que la Biblia dice de la mujer.



Interesantemente, ya hemos visto que, sin Dios, los conceptos de bien y mal, moral e inmoral no tienen significado alguno. Sólo un Creador moral puede explicar la existencia de la moralidad en el ser humano. Por lo tanto, cualquier intento de cuestionar la moralidad del Dios de la Biblia a base de ideas ateas son auto-condenadas a estar llenas de errores y contradicciones desde su origen.



Por lo tanto, ¿de dónde argumentan estos opositores al Cristianismo para el “derecho” de la mujer? De seguro no puede ser desde un punto de vista Darwiniano. Una cita que muchos ateos no utilizan fue escrita en la obra monumental de Charles Darwin, “The Descent of Man”, en el 1871:
“La principal distinción en las facultades intelectuales de ambos sexos se muestra en la capacidad del hombre en alcanzar una más alta eminencia, en lo que se propone, por encima de la mujer – sea en lo que requiera pensamiento profundo, razonamiento, imaginación o mero uso de los sentidos y las manos […] El poder mental del hombre debe ser por encima del de una mujer […] En última instancia, el hombre se ha convertido superior a la mujer.” (páginas 873 – 874)
Según Darwin, los hombres evolucionaron a un más alto nivel que las mujeres. Como evidencia de esta conclusión, sencillamente afirmó que los hombres alcanzan una “más alta eminencia” en todo lo que hacen, al compararlos con la mujer. Por lo tanto, si el hombre es más fuerte y más apto para sobrevivir y gobernar, entonces no está errado tratar a la mujer como inferior. En una sociedad donde la visión atea de la evolución es cierta y como los hombres somos superiores a las mujeres (como estableció Darwin), entonces que la mujer sea inferior al hombre es el orden natural de la vida.

Irónicamente, esto iría de acuerdo con la supuesta enseñanza bíblica que se trata de condenar.


El Valor de la Mujer, según la Biblia

Cuando se utiliza el trato de la mujer en el ataque a la integridad de la Biblia, muchos hacen afirmaciones generalizadas sobre la postura bíblica, sin representar un manejo balanceado y contextual del tema. Por ejemplo, Templeton escribió: “La mujer era asociada con maldad y debilidad. Sin duda, los israelitas le daban gracias a Dios en el templo por no haber nacido mujeres.”

Pero estos amplios comentarios están diseñados a apelar a las emociones de una audiencia del Siglo XXI, pero, sencillamente, no representan los verdaderos significados detrás del texto bíblico. Por ejemplo, utilizando el tipo de razonamiento que escoge a conveniencia versículos bíblicos sin explicaciones adecuadas, se podría decir que los hombres son tratados injustamente porque se le requiere al esposo que esté dispuesto a dar su vida por su esposa, pero a ella no se le requiere cosa semejante (Efesios 5:25), entre otras cosas.

Una inspección más de cerca revela que la Biblia, en su totalidad, presenta una imagen de la mujer que tasa su valor como igual al del hombre. Mientras es cierto que la Biblia ofrece diferentes papeles para el hombre y la mujer, no es cierto que la Biblia valora el hombre por encima de la mujer.


Hechas a imagen de Dios

Muchos piensan que “la prueba” de que la mujer es inferior al hombre está en que la mujer fue “clonada” del hombre y es nombrada como su “ayuda” idónea.

El problema más grande es que este pensar ignora el hecho importante de que la Biblia enfatiza que ella es imagen de Dios, exactamente igual que el hombre (Génesis 1:27). Esto significa que desde el primer capítulo de la Biblia, ésta considera que las mujeres también fueron hechas a imagen y semejanza de Dios y también merecen ser tratadas con la dignidad inherente que conlleva tal composición.


La sabiduría como el retrato de una mujer

El libro de los Proverbios es un género literario conocido como Literatura de Sabiduría. El tema principal del libro es el concepto de sabiduría. Es lo principal y lo más importante de conseguir (4:7). Es más valioso que las piedras preciosas y todo lo que se pueda desear (8:11). En el libro de Job hace referencias adicionales sobre su importancia (Job 28:12-20). Es explícito que los escritores bíblicos veían la sabiduría como un rasgo de personalidad que era extremadamente valioso.

¿Cómo entonces se personificaba esta característica de tanto valor? Como una mujer.

A través del libro de Proverbios, la sabiduría es identificada como fémina; una personificación de mujer. Siempre se identifica como una “ella.” La ilustración más viva de la virtud de sabiduría que el escritor de Proverbios pudo ofrecer es una de mujer (John T. Willis, “Mujeres en el Antiguo Testamento”, página 37).

¿Dónde estarán textos bíblicos como el de Proverbios 31, en el cual habla del rol de una mujer virtuosa (nunca menospreciándola), en los argumentos en contra de Biblia?


Atributos de Dios ilustrados con características de una mujer

Es muy explícito que, en la Biblia, Dios ilustra aspectos de su carácter utilizando características de ciertas categorías de personas. Por ejemplo, una ilustración muy conocida es aquella que Dios utiliza para comparar el amor que Él tiene hacia nosotros como el que tiene un padre con sus hijos (1 Juan 3:1-2). Si el Dios de la Biblia fuese verdaderamente sexista, sería razonable pensar que cualquier comparación que utilizase Dios para ilustrar su carácter se limitaría al género masculino. Es decir, si Dios fuese machista, nunca se compararía con una mujer.

Sin embargo, hay muchas instancias en las cuales Dios ilustra su carácter a través de cualidades femeninas. Un ejemplo es en Isaías 66:12-13:
“Esto dice el Señor: Yo le daré a Jerusalén un río de paz y de prosperidad. Las riquezas de las naciones fluirán hacia ella. Sus hijos se alimentarán de sus pechos, serán llevados en sus brazos y sostenidos en sus piernas. Los consolaré allí, en Jerusalén, como una madre consuela a su hijo.” (énfasis añadido)

Además, si fuese cierto que Pablo es un misógino, no haría sentido que él mismo se comparase a una mujer, ¿cierto? Sin embargo en 1 Tesalonicenses 2:7 escribió:

“Como apóstoles de Cristo, sin duda teníamos el derecho de hacerles ciertas exigencias; sin embargo, fuimos como niños entre ustedes. O bien, fuimos como una madre que alimenta y cuida a sus propios hijos.” (énfasis añadido)


Sin duda alguna, es un error pensar que los escritores de la Biblia tenían algo en contra de la mujer o, peor aún, que la veían como inferior al hombre.



Pablo: ¿Enemigo No.1 de las mujeres?


Sin duda alguna, el Apóstol Pablo es el que siempre citan cuando presentan estas “evidencias” a favor de la inferioridad de la mujer en la Biblia. Templeton resumió este tipo de sentimiento cuando dijo: “Al juzgar por las epístolas, el apóstol Pablo era un misógino confirmado.” (p. 185)

Por supuesto, tales afirmaciones ignoran por completo uno de los versículos más importantes de Pablo cuando habla de que, en Cristo, todos somos uno:
“Ya no hay judío ni gentil, esclavo ni libre, hombre ni mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús.” (Gálatas 3:28, énfasis añadido)
Insistir que Pablo era un misógino a pesar de lo que dijo en este versículo, es contrario al razonamiento a base de evidencia.

Entonces, ¿por qué algunos insisten que Pablo odiaba a las mujeres, aún sabiendo lo que dijo en Gálatas 3:28?

La razón primordial es que Pablo consistentemente mantuvo que los hombres y las mujeres, aunque son iguales ante Dios, han sido otorgados diferentes tareas y roles. Los que utilizan el “odio bíblico hacia las mujeres” en contra del Cristianismo erróneamente igualan el concepto de los diversos papeles que juegan los hombres y las mujeres con la idea de diferentes estatus.

El hecho de que tengan diferentes roles NO significa que uno es menos que otro. Por ejemplo, en Tito 3:1, Pablo dice que tenemos que someternos y ser obedientes a nuestro gobierno y sus funcionarios. ¿Esto significa que Pablo está diciendo que los ciudadanos son inferiores a las personas que tienen puestos gubernamentales? ¿Implica que Pablo ve a los funcionarios del gobierno son más intelectual, física o espiritualmente superior a personas que no son funcionarios del gobierno? ¡Claro que no! El hecho de que tengamos que obedecer a los funcionarios del gobierno no habla del estatus espiritual, intelectual ni físico de ninguna de las dos partes. Sólo se refiere a los roles que le tocan a cada cual.

Entonces, el hecho de que la mujer se debe someter a su esposo (Efesios 5:22:24) no significa que son inferiores ni que deben ser subordinadas. La sujeción es un acto voluntario. Como se explica en ésta entrada sobre el matrimonio:
“Someterse (o sujeción) es algo voluntario; es rendirse a la autoridad de otro. No es algo que es obligado o impuesto. Sin embargo, “subordinar” es clasificar algo como inferior en orden con respecto a algo (los esposos, en este caso). Esta segunda NO es como Dios lo intencionó.
Se puede pensar de esta manera: Sumisión es como ir a bailar. Él va a donde ella y le pide bailar. Si ella accede, ella va con él. Mientras bailan, uno guía y el otro sigue – si no, ¡estarían constantemente pisándose los pies!”

Lógicamente hablando, los roles diferentes no pueden ser utilizados para apoyar una acusación de que dichos roles necesariamente implican diferentes valores o estatus.



Es interesante porque las afirmaciones traídas en contra de la mujer esconden unas omisiones importantes. Las omisiones son interesantes porque la Biblia le pone un deber al esposo con su esposa. Como cabeza del hogar, las responsabilidades de varón son mayores: honrar a sus esposas (1 Pedro 3:7), amarlas (como a sus propios cuerpos) y sacrificarse por ellas – así como Cristo lo hizo por Su Iglesia (Efesios 5:25-33).


El esposo no la ve como incapaz o inferior a él. El varón la trata (pero no la estima) como vaso más frágil (1 Pedro 3:7). Es decir, se tratan con ternura y cuidado, no porque se piense que sean inútiles, sino porque son amadas.

Aunque se dice mucho sobre lo “injustas” que son las instrucciones de Pablo, es productivo preguntar: ¿quién tendría el último asiento en el bote salvavidas si un hombre Cristiano y su esposa estuviesen en un crucero que se hunde? El esposo Cristiano se entrega por su esposa en estas instancias. ¿Es justo que él es llamado a aceptar el rol sacrificado de entregar su vida por su esposa? ¿Es ella más valiosa que él porque Dios le dijo que la amara, la protegiera y que entregara su vida por ella, si fuese necesario? Claro que no. Es sólo una diferencia de los roles asignados; no tiene que ver con estatus ni valor.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Audio - Eventos Escatologicos: Bodas del Cordero





¿Quienes participaran en las bodas del Cordero? ¿Quien será el Anfitrión? ¿Quienes están invitados?. Nuestro Pastor Magdiel Henao nos responde estas preguntas y mas en este audio

Audio - Eventos Escatologicos: Tribunal de Cristo 2





Nuestro pastor Magdiel Henao en este audio nos sigue explicando el tribunal de Cristo.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Audio- Eventos Escatologicos: Rapto y Tribunal de cristo


Eventos Escatologicos: Rapto y Tribunal de cristo







Nuestro pastor Magdiel Henao nos explica lo que la biblia dice acerca del tribunal de cristo.